sábado, 1 de junio de 2013

Depresión y Exclusión Social

La depresión puede tener importantes consecuencias personales y sociales, desde una simple incapacidad laboral, hasta el suicidio. 
El desánimo que sienten provoca una tendencia a disminuir las relaciones sociales y la búsqueda de contacto.
Quienes le rodean suelen no entender lo que sucede ya que aparentemente no tiene motivos para estar tan triste. 
La persona deprimida se siente incomprendida y eso le causa frustración, pudiendo producir un alejamiento, potenciando aun mas su estado deprimido.
Solemos pensar que lo que realmente ocurre es que esa persona intenta escaquearse o que es un pesimista y no tienen ilusiones en la vida. Se les repite continuamente que hagan un esfuerzo y que cambien de actitud.
Además existen fuertes prejuicios acerca de este tipo de enfermedades, provocando actitudes de rechazo, lo que empeora su mejoría.
Son personas con un gran riesgo de exclusión, ya que no son del todo comprendidas, o son directamente rechazadas por los demás, y porque debido a los síntomas el deprimido tiende al aislamiento.
Por otro lado, la exclusión social que sufre una persona “sana” por cualquier motivo, puede generar un trastorno depresivo.
Es por eso que la depresión, puede ser causa o consecuencia de la exclusión social.

Escrito por: Silvia García Barral


Tipos de Depresión y síntomas

Existen varios tipos, aunque los más comunes son el trastorno depresivo grave y el trastorno distímico:

-El trastorno depresivo grave (o mayor): los síntomas repercuten negativamente en la esfera social, laboral o en otras áreas vitales. Incapacita a la persona y le impide desenvolverse con normalidad. Un episodio de este tipo de depresión puede darse solo una vez, pero frecuentemente recurre durante toda su vida.

-El trastorno distímico (o distimia): sus síntomas son de larga duración (dos años o más), pero menos graves. No incapacitan a la persona pero pueden impedirles llevar una vida normal y sentirse bien. Las personas con este trastorno pueden padecer episodios de depresión grave a lo largo de su  vida.

Otros tipos son: 

-Depresión psicóticadepresión grave acompañada por alguna forma psicótica (ruptura de la realidad, alucinaciones, delirios...).

-Depresión post-parto: episodio de depresión grave dentro del primer mes después del parto.

-Trastorno afectivo estacionalaparición de la enfermedad depresiva durante los meses de invierno (cuando disminuyen las horas de luz solar).

Los síntomas afectan sobre todo a la esfera afectiva, ya sea transitoria o permanentemente. Algunos de estos pueden ser: tristeza patológica, abatimiento, infelicidad, decaimiento, irritabilidad, culpabilidad o un trastorno del humor que puede disminuir el rendimiento o limitar la actividad vital habitual (comer, dormir, etc.). También se da una pérdida del interés e incapacidad para disfrutar de actividades que antes resultaban placenteras.

Además, los trastornos depresivos, pueden estar, en menor o en mayor grado, acompañados de ansiedad.

Escrito por: Silvia García Barral

¿Qué es la Depresión?

La depresión es un trastorno mental frecuente, que se caracteriza por la presencia de tristeza, pérdida de interés o placer, sentimientos de culpa o falta de autoestima, trastornos del sueño o del apetito, sensación de cansancio y falta de concentración.
La depresión puede llegar a hacerse crónica o recurrente, y dificultar sensiblemente el desempeño en el trabajo o la escuela y la capacidad para afrontar la vida diaria.
En su forma más grave, puede conducir al suicidio. Si es leve, se puede tratar sin necesidad de medicamentos, pero cuando tiene carácter moderado o grave se pueden necesitar medicamentos y psicoterapia profesional. (Organización Mundial de la Salud).



Todos los estudios coinciden en que la prevalencia es de casi el doble en mujeres que en hombres.

Su origen es multifactorial, generalmente es una combinación de factores genéticos, psicológicos y ambientales.
Hay que destacar factores desencadenantes como el estrés y los sentimientos (accidente o tragedia, decepción sentimental, pena, muerte de algún familiar, etc.).
Otros orígenes pueden ser el consumo de ciertas sustancias y factores de predisposición como la genética o un condicionamiento educativo.      
Ciertas alteraciones hormonales y en los neurotransmisores influyen de forma importante en la aparición de la enfermedad y en el transcurso de la misma.

Escrito por: Silvia García Barral

martes, 28 de mayo de 2013

El Autismo

A continuación voy a tratar una enfermedad que condiciona gravemente la vida social de la persona que la padece: el autismo. Cuando hablamos de personas autistas o de autismo, nos referimos a personas que padecen un espectro caracterizado por varios déficits del desarrollo, permanentes y profundos. Se trata de un conjunto de alteraciones semejantes pero cuya manifestación varía mucho de unas personas a otras.


            Cuando hablamos de autismo y de otros trastornos generalizados del desarrollo, no podemos considerarlo como una categoría única sino como un continuo espectro, pues estamos utilizando términos comunes para hablar de personas muy diferentes.

            Las personas consideradas autistas presentan trastornos en las capacidades de reconocimiento social, en las capacidades de comunicación social y patrones repetitivos de actividad, tendencia a la rutina y dificultades en la imaginación social. Estos síntomas se traducen en un fuerte aislamiento y exclusión social tanto por la incapacidad del sujeto de relacionarse socialmente, como por el rechazo de la sociedad hacia este.


            La frecuencia de estos trastornos está aumentando últimamente llegando en la actualidad a darse en un 0,6 % de los nacimientos. Esto hace que sea cada vez más importante la investigación para el diagnóstico temprano, lo cual es dificultado por el desconocimiento de las causas que originan esta enfermedad.

Escrito por: Guillermo Lapuerta Heras

lunes, 27 de mayo de 2013

La tuberculosis

La tuberculosis ( TBC o TB) es una de las enfermedades más antiguas que afectan a los seres humanos, siendo actualmente la segunda causa mundial de mortalidad, después del sida, causada por un agente infeccioso. Antiguamente recibía el nombre de tisis . Es una infección bacteriana contagiosa que afecta principalmente a los pulmones, pero puede extenderse a otros órganos. La  bacteria causante de tuberculosis es Mycobacterium tuberculosis o bacilo de Koch, perteneciente al complejo Mycobacterium tuberculosis.


La principal forma de contagio de la tuberculosis es a través del aire. Cuando una persona infectada, estornuda, tose o escupe expulsa una serie de bacilos ( baciolos de tubeculosis), basta con inhalar unos pocos de estos baciolos  para reultar infectado, pero no todas las personas infectadas enferman, ya que la mayoría de las veces el sistema inmunitario mata los bacilos de la tuberculosis, o  los “aísla”,  manteniendose en estado latente durante varios años. 
Sin embargo, en muchas ocasiones el sistema inmunitarios de algunas personas se ve comprometido  por medicamentos inmunosupresoresabuso de drogas o el SIDA, lo que hace que los bacilos de tuberculosis se multipliquen, produciendo la enfermedad de forma activa y dañando el organismo.

Los principales síntomas de la tuberculosis son la tos productiva ( acompañada por sangre en el esputo), dolores torácicos, debilidad, pérdida de peso, fiebre y sudores nocturnos.

La tuberculosis requiere un tratamiento y puede ser curada siempre y cuando los medicamentos se tomen correctamente.

La Organización Mundial de la Salud estima 2.000 millones de infectados por el M. tuberculosis y 8 millones de nuevos infectados cada año, venciendo la batalla en la mayoría de las ocasiones. Sin embargo, mueren casi 2 millones de personas al año por causa de esta enfermedad.




Escrito por: Sara Gómez Venero

miércoles, 22 de mayo de 2013

Exclusión y suicidio en el trastorno bipolar


Esta entrada va dedicada íntegramente a profundizar en el tema del trastorno afectivo bipolar con la exclusión social, así como entrar de lleno en un asunto que está bastante relacionado con estos dos factores: el suicidio. Como ya es sabido desde antaño, las enfermedades mentales siempre han sido causa de un rechazo social por conductas consideradas anormales dentro de un círculo en el cual todos intentan encajar. En la actualidad, aunque se hayan integrado y mejorado programas de reinserción y otras muchas técnicas, todavía existe en gran medida esta exclusión.
Principal icono en referencia a la bipolaridad

El trastorno afectivo bipolar se muestra como el que más incidencia tiene en nuestra población (en comparación con otras afecciones psíquicas). Cerca de un millón de españoles padece esta enfermedad. En nuestra sociedad sigue considerándose al enfermo mental como un extraño ya que no hay suficiente ni correcta información. Ésto provoca una grave situación psicológica en el enfermo, ya que la propia sociedad, si él no lo ha hecho ya por sí mismo, le lleva al aislamiento. Además, muchos de los pacientes excluidos son más propensos a engancharse al tabaco, alcohol o alguna droga dura que agrava su estado.
Es importante remarcar que la mitad de los pacientes con trastorno bipolar sufre alguna discapacidad laboral (dificultad para poder trabajar), social (dificultad para mantener relaciones fuera de la familia e integrarse socialmente) o familiar (dificultad de relación entre paciente y miembros de su familia). La discapacidad laboral es causada sobre todo por la alta recurrencia de episodios maníacos, la social por tener un mayor número de hospitalizaciones y episodios depresivos y la familiar debido a hospitalizaciones y episodios maníacos.


Debido a todo esto, la tasa de suicidio en los pacientes con bipolaridad es tres veces mayor que en los que padecen depresión constante. Detectar el trastorno con retraso también es una de las grandes causas del suicidio en este colectivo. Por eso, es importante crear nuevos programas, terapias de grupo e informar a la población sobre este tipo de trastorno, promoviendo así su inserción laboral y social, ya que es el pilar fundamental para se consiga una integración real.
Escrito por: Irene Carrasco Cerezo





martes, 21 de mayo de 2013

La creatividad en el trastorno bipolar

Cuando tratamos sobre enfermedades mentales, muchas veces nos vienen a la cabeza infinidad de famosos escritores, pintores, músicos, científicos y diversas personas muy inteligentes y creativas que han aportado contribuciones importantes a la sociedad y que padecían de algún trastorno. El tema de la creatividad en estas enfermedades es de gran controversia y siempre se ha cuestionado el vínculo entre estos trastornos y un alto cociente intelectual. Diferentes científicos han afirmado que el trastorno bipolar es más frecuente entre los superdotados.
La noche estrellada, Van Gogh (pintado en un episodio de manía)

En el trastorno bipolar, la manía puede contribuir a la creatividad, pero en la fase hipomaníaca se produce un mayor aumento de ésta. Sin embargo, la depresión produce una enorme frustración en la persona que padece el desorden y decae el estado anímico.

Hay muchos famosos que padecen o han padecido el trastorno afectivo bipolar. Por ejemplo, Vincent Van Gogh fue uno de ellos. En La noche estrellada, que pintó recluido en un manicomio, se puede observar  lo que él veía por la ventana (siempre le atrajo la noche, a muchos enfermos mentales les suele gustar también ya que son sus horas álgidas de creatividad). Utiliza trazos y pinceladas que acaban en espirales, mostrando así su estado de ánimo. En la escritura podemos encontrarnos a famosos con renombre como Virginia Woolf, Ernest Hermingway, Herman Hesse o Edgar Allan Poe. Éste último nos deleita con diversos textos que dejan entrever su enfermedad, como por ejemplo en este fragmento extraído de su cuento Eleonora:
"Los hombres me han llamado loco; pero todavía no se ha resuelto la cuestión de si la locura es o no la forma más elevada de la inteligencia, si mucho de lo glorioso, si todo lo profundo, no surgen de una enfermedad del pensamiento, de estados de ánimo exaltados a expensas del intelecto general."
Edgar Allan Poe

En la música también podemos encontrar artistas que han convivido con este problema. Uno de ellos fue Kurt Cobain, el cantante de la banda grunge Nirvana. De hecho, en una de sus canciones llamada Lithium (como uno de los tratamientos para el trastorno bipolar) habla sobre cómo se siente, aunque él nunca se trató el desorden y acabó suicidándose.


Después de tantas obras y aportaciones al mundo que han realizado personas que padecían enfermedades mentales, es lógico cuestionarse si la locura forma parte realmente de la inteligencia o de si los "locos" son los únicos que consiguen observar el mundo al desnudo, tal cual es en su totalidad, sintiendo una cantidad de emociones que las personas normales jamás podrán llegar a imaginar.

Sea como sea, está claro que las personas con este trastorno siempre se han caracterizado por un aislamiento de la sociedad, ya que ésta es un factor represor y que cohíbe el desarrollo. De ésto trataré en la próxima entrada: la exclusión social del trastorno bipolar.
Escrito por: Irene Carrasco Cerezo